Desde el momento en que Min-ho la vio por primera vez, algo en él se rompió y se moldeó al mismo tiempo. Su presencia era un veneno que ansiaba consumir, una obsesión que quemaba cada fibra de su ser. No era sólo atracción; Era un hambre insaciable, una necesidad de tenerla, de poseerla de una manera que sabía que era imperdonable. Ella no tení...Leer más